La gestión de herencias es un proceso delicado que requiere atención a los aspectos fiscales, que varían según la Comunidad Autónoma de residencia del fallecido. En algunas regiones, el impuesto de sucesiones es más bajo, por lo que una gestión adecuada puede minimizar impuestos y costes.
Tras el fallecimiento de una persona, sus bienes pasan a formar la denominada herencia yacente, una situación temporal que termina cuando los herederos implicados aceptan la herencia, dando paso al proceso de distribución de los bienes según corresponda legalmente.
A través de la escritura de herencia, se manifiesta la voluntad de aceptar o renunciar al derecho de sucesión. Además, se enumeran los bienes y derechos del fallecido, y se procede a su distribución entre los herederos de acuerdo con lo establecido.
Tras el fallecimiento de una persona, sus bienes pasan a formar la denominada herencia yacente, una situación temporal que termina cuando los herederos implicados aceptan la herencia, dando paso al proceso de distribución de los bienes según corresponda legalmente.